¿Sabías que antes de que una niña o niño explote de enojo, llanto o frustración, su propio cuerpo ya envió varias señales de alarma? A menudo los peques sienten que las emociones "aparecen de golpe", cuando en realidad el cuerpo avisa primero a través de pistas físicas: nudos en el estómago, calor en las mejillas, puños apretados o respiración rápida.
El Juego Detectives de la Calma es una herramienta socioemocional y vivencial diseñada para desarrollar la conciencia sensorial. Mediante una divertida dinámica de investigación, los niños se colocan en el rol de detectives para identificar la diferencia entre el detonante del entorno (El Hecho), las reacciones físicas que despierta (Pistas corporales) y la técnica somática exacta para recuperar el control (Acción para desactivar).

